Fitness & Exercise

¿Qué Sucede Si Los Entrenamientos De Baja Energía Empeoran Con El Tiempo?

Published on enero 26, 2026

¿Qué Sucede Si Los Entrenamientos De Baja Energía Empeoran Con El Tiempo?

Los entrenamientos de baja energía que empeoran con el tiempo pueden acelerar el deterioro físico

Imagínese comenzar una rutina de ejercicios con las mejores intenciones, solo para observar cómo sus niveles de energía caen, su progreso se detiene y su cuerpo reacciona con una fatiga inexplicable. Este no es un escenario raro. En la práctica clínica, he visto pacientes que comenzaron con entrenamientos de baja intensidad, sólo para encontrarse atrapados en un ciclo de rendimientos decrecientes. La advertencia aquí es clara: si tus entrenamientos constantemente tienen un rendimiento inferior y empeoran con el tiempo, es posible que estén haciendo más daño que bien.

Por qué es importante

Tu cuerpo es una máquina perfectamente sintonizada y responde a los estímulos con adaptación. Cuando los entrenamientos son demasiado bajos en intensidad o volumen, no logran desencadenar los cambios fisiológicos necesarios para el crecimiento. Con el tiempo, esto conduce a una cascada de problemas: atrofia muscular, desaceleración metabólica y un sistema inmunológico debilitado. Lo que es peor, el cerebro comienza a asociar el ejercicio con la fatiga, creando una barrera psicológica para la mejora. Muchos pacientes afirman sentirse “atascados” en una rutina, incapaces de liberarse sin intervención externa.

Esto no funciona para todos, especialmente para aquellos con enfermedades crónicas o déficits energéticos graves. Pero para la mayoría, la ciencia es inequívoca: los entrenamientos de baja energía que se degradan con el tiempo no son un camino sostenible hacia la salud.

Cinco principios básicos de por qué sucede esto

1. Gasto energético versus recuperación

“Los entrenamientos de baja energía no permiten que el cuerpo desarrolle resiliencia: la erosionan”.

Tus músculos, huesos y sistema cardiovascular requieren un cierto umbral de esfuerzo para adaptarse. Si tus entrenamientos constantemente caen por debajo de este umbral, tu cuerpo interpreta la falta de desafío como una señal para conservar recursos. Esto da como resultado tejidos conectivos más débiles, una eficiencia mitocondrial reducida y un mayor riesgo de lesiones incluso durante un esfuerzo menor.

2. Desequilibrios hormonales por falta de estimulación

“La respuesta al estrés de tu cuerpo se desencadena por la intensidad, no por la duración.”

Los entrenamientos de baja energía no activan las vías hormonales que impulsan el crecimiento muscular y pérdida de grasa. Los niveles de testosterona, hormona del crecimiento e incluso cortisol caen cuando los entrenamientos no son lo suficientemente exigentes, lo que provoca una desaceleración metabólica y un aumento del almacenamiento de grasa. Esta es la razón por la que muchas personas afirman haber “aumentado de peso” a pesar de hacer ejercicio con regularidad.

3. Pérdida de adaptación neuronal

“El cerebro olvida cómo coordinar el movimiento cuando los entrenamientos son demasiado fáciles.”

Las vías neuronales responsables de la activación y coordinación muscular se degradan cuando los entrenamientos son de intensidad demasiado baja. No se trata sólo de fuerza: afecta el equilibrio, el tiempo de reacción e incluso la función cognitiva. Con el tiempo, el cerebro se vuelve menos eficiente a la hora de reclutar fibras musculares, lo que provoca una disminución paradójica del rendimiento.

4. Disfunción mitocondrial

“Las mitocondrias no mejoran si no las presionas.”

Las mitocondrias, las centrales eléctricas de las células, solo aumentan en número y eficiencia cuando se exponen a estímulos consistentes y desafiantes. Los entrenamientos de baja energía no logran desencadenar esta adaptación, lo que deja a las células sin energía y propensas a la fatiga. Es por eso que incluso los entrenamientos cortos y fáciles pueden hacer que te sientas agotado más tarde durante el día.

5. Bucles de retroalimentación psicológica

“Tu cerebro aprende a esperar el fracaso cuando los entrenamientos empeoran con el tiempo”.

Psicológicamente, su cerebro comienza a asociar el ejercicio con el agotamiento, no con el progreso. Esto crea una profecía autocumplida: cuanto más te esfuerzas, más fatigado te sientes. Con el tiempo, esta barrera mental puede volverse insuperable sin motivación o responsabilidad externa.

Preguntas frecuentes

¿Puedo seguir beneficiándome de los entrenamientos de baja energía? Solo si forman parte de un plan estructurado y progresivo. Sin aumentos graduales de intensidad o volumen, los beneficios son mínimos.

¿Existe una forma segura de iniciar entrenamientos de baja energía? S es, pero sólo si planeas aumentar la intensidad sistemáticamente. Permanecer indefinidamente en la zona de “baja energía” es una receta para el estancamiento.

¿Cómo sé si mis entrenamientos están empeorando? Realice un seguimiento del esfuerzo percibido, el tiempo de recuperación y el aumento de fuerza. Si constantemente te sientes peor después de los entrenamientos, es una señal de alerta.

Para llevar

Los entrenamientos de baja energía que empeoran con el tiempo no son un enfoque sostenible ni saludable para el fitness. Desencadenan una cascada de deterioros fisiológicos y psicológicos que pueden ser difíciles de revertir. Si el problema es la coherencia, considere herramientas que realicen un seguimiento del progreso y proporcionen motivación.

Recomendado para tu viaje

Hemos seleccionado cuidadosamente esta herramienta de salud de primera categoría para ayudarle a lograr los resultados que se analizan en este artículo.

Consultar precio en Amazon

*Como asociado de Amazon, CureCurious.com gana con compras que califican.

. Pero recuerde: ninguna herramienta puede reemplazar la necesidad de un desafío progresivo. Tu cuerpo lo exige, e ignorar esa demanda siempre tendrá un costo.

Científico Referencias

  • "Progresión del ejercicio para cargar incrementalmente el tendón de Aquiles". (2021) Ver estudio →
  • "El ejercicio como medicina en la enfermedad de Parkinson." (2024) Ver estudio →
Dr. Sarah Mitchell

Written by Dr. Sarah Mitchell

Nutrition Expert & MD

"Dr. Sarah Mitchell is a board-certified nutritionist with over 15 years of experience in clinical dietetics. She specializes in metabolic health and gut microbiome research."

Support Our Research

Hi! At CureCurious, we invest a lot in research to bring you the best health insights. Please consider disabling AdBlock to support our work.